Hace tiempo que no escribo por aquí, en primer lugar porque mi tiempo libre es cada vez más escaso (espero remediarlo en verano), pero también porque a veces no sé muy bien si no debería darle otro tono al blog.
El blog surgió en Barcelona a modo de archivo de cosas, películas, pensamientos o ideas que no me gustaría perder. A veces cuando echo un vistazo al historial me entra cierta nostalgia y otras compruebo que siempre volvemos atrás de vez en cuando y muchas de las cosas que aquí escribo me acompañan sin darme cuenta y surgen en el momento más inesperado.
Ahora, aunque sigo leyendo a los clásicos (borralelhumodetufrente, zbelnu o ephemeralthing entre otros), que por cierto me traen cada vez más una cierta nostalgia barcelonesa, he incorporado a otros blogueros "neerlandeses" con los que comparto esta experiencia de vivir en las provincias rebeldes (Pelocha, ondasatlánticas, Paquito)... Tal vez empiece a escribir más a menudo de esta nueva cotidianeidad tulipana...
Hoy no podré evadirme de la fiebre futbolero-patriótica, es uno de esos efectos secundarios de la emigración, y es que yo también he caido en la trampa Joyceana del falso extranjero y, cuanto más me he alejado de mi país, más he pensado en él.
Tal vez para desengancharme de esa peligrosa tendencia de orgullo carpetovetónico, acabo de reservar un hotel en septiembre para pasar un fin de semana entre Dusseldorf y Wuppertal, donde espero montarme en ese monorail extraño y setentero y con suerte pillar entradas para ver algún espectáculo del Pina Bausch Tanztheater... qué ganas! Tal vez también en mi camino hacia uno de esos aeropuertos lowcost con vuelo a Santander, pare una o dos noches en algún lugar a lo largo del Rhin: Bonn, Maguncia, Heidelberg... o tal vez Karlsruhe, o Koblenza... alguna sugerencia?
0 comments
Post a Comment