Hoy toca una de esas viñetas cotidianas de la emigración, que aunque no pase de la categoría de anécdota tal vez pueda dar una idea del sistema sanitario holandés.
Para no enrollarme demasiado les comentaré que la sanidad en Holanda es totalmente privada, y que todo ciudadano está obligado a hacerse un seguro privado que cuesta en su versión más básica unos 80-90 euros al mes por persona. Además, existe una franquicia variable de 200 a 500 euros más o menos que define la cantidad que tienes que pagar de tu bolsillo excepto en casos de atención primaria, especialista y estancia o tratamientos hospitalarios.
Aclarar que para la atención especialista siempre te lo ha de prescribir tu médico de cabecera, y que por mucho que pagues 80,90 o 150 euros al mes no puedes ir directamente al otorrino o al neumólogo incluso si ya tienes una dolencia diagnosticada que requiere un tratamiento especializado. En resumen, primero al médico de familia y que él te prescriba la visita al especialista (a lo que según me cuentan suelen dar bastante largas...).
Ahora les cuento mi experiencia. Cuando llegué a Holanda en Mayo-Junio 2011 me aseguré con Zilverenkruis y me intenté registrar ya entrado Julio en el médico de cabecera del centro de salud más cercano a mi casa (que por cierto, no son los centros de salud públicos de España sino privados).
El caso es que me salía todo el rato un contestador y me confirmaron que el doctor estaba de vacaciones hasta Agosto (!)... Como por suerte no me hizo falta pues no insistí y hasta Octubre no tuve que volver por una pequeña gastroenteritis. En este caso, al no tener doctor aún porque el tio no estaba en Julio, me atendió otro y me hicieron pagar por adelantado 30 euros por la visita. Aunque mandé la factura por correo con copia de mi seguro nunca me lo reembolsaron y yo harto ya de lo surrealista del tema la verdad que me olvidé de seguir dando la brasa...
Pero como mi suerte estaba marcada, y la verdad he de reconocer que desde Octubre a Enero no volví al centro a registrarme pues el 2 de enero me entró un dolor de oídos que en principio no era grave e intenté ir al médico pero... SI! Estaba también cerrado por vacaciones hasta el 9 de enero! Intenté ir a otro centro de salud al lado de mi trabajo pero claro, estaban abiertos pero no me atendían porque no era el más cercano... tócate los cojones...
Al llegar el viernes la molestia empeoró y aunque obviamente no me iba a morir pues era muy muy molesto. Localicé el teléfono de urgencias y tras preguntarme qué me pasaba concluyeron que me tenía que joder y esperar al lunes a ir a mi puto médico de cabecera que con suerte vendría de sus vacaciones en Curaçao...
Yo, que me subía por las paredes (unan a todo esto los contestadores telefónicos en holandés...) decidí plantarme en urgencias del hospital de Arnhem para descartar que no hubiera una infección en el oído o algo más heavy, pero en una visita de 10 minutos descartaron nada grave y me recetaron ´pain killers´ hasta el lunes.
Eso ocurrió un domingo 8 de enero de 2012 y hoy 30 de Octubre acabo de recibir una factura con cargo a la franquicia por valor de 214 euracos que me quieren hacen pagar !!!!! Alucino.
Obviamente mañana removeré Roma con Santiago para no pagar semejante salvajada (que digo yo que si me hacen una radiografía tengo que pedir una hipoteca...)
Por otro lado podría poner otros ejemplos de las trabas que ponen para la prescripción de medicamentos muy caros para enfermedades graves como la esclerósis múltiple (Por suerte no estoy afectado, pero sé de lo que hablo). Resumiendo, los médicos reciben instrucciones estrictas para no recetar el medicamento más caro (y científicamente demostrado más eficaz para estados avanzados de la enfermedad), hasta que no han recetado previamente otras alternativas más baratas, de modo que un paciente cuyo empeoramiento es muy rápido puede tener que esperar ente 6 meses y un año para acceder al tratamiento más caro ya que son las aseguradoras quienes presionan en esa dirección para contenter los costes.
Tal vez mi experiencia sea sólo una anécdota pero cuando alguien se queje del sistema sanitario español que se lo piense dos veces.
