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Friday, August 14, 2009
Abismo

Desayunó un café y una tostada medio quemada mientras desde la ventana de la cocina intentaba encontrar el paisaje habitual perdido entre aquella espesura plomiza que iba poco a poco esfumándose.
Con algunos minutos de retraso pasaron a buscarle, la niebla dio paso a un tímido sol de invierno y en unos diez minutos se plantaron en aquel faro de Cabo Mayor que hacía unos años había pasado de ser un mástil blanco a recuperar su aspecto original en piedra.
Había estado muchas veces allí. El camino al borde del acantilado que recorría la distancia entre el faro, Mataleñas y Cabo Menor era su particular versión del abismo, un abismo cuya exploración lejos de angustiarle le había siempre provocado una profunda sensación de serenidad. Podría decirse que la felicidad estaba ahí en ese trayecto de apenas un kilómetro.
Pero como quiera que la felicidad no se disfruta si no es efímera, tras unos minutos ésta se convirtió en vacío, y contemplando el horizonte y las olas rompiendo contra el fondo del acantilado se dio cuenta de que sentía por primera vez su ausencia, su irreparable ausencia.
Tuvo ganas de llorar -algo que no había hecho en los últimos días- pero en medio de ese mar infinito, de ese sonido incesante de las olas sintió un mareo momentáneo, como si aquel vacío quisiera apoderarse para siempre de él.
Tras esa sensación desagradable nunca antes experimentada, no dudó en dar un firme paso atrás y, alejándose del abismo, ya con el mar a su espalda, se dirigió hacia la destartalada terraza del viejo bar de Bellavista donde pidieron unas rabas y algo de beber.
Desde entonces no ha vuelto a recorrer ese abismo particular, aunque aquella imagen -falsa, cruel y bella- se ha repetido alguna que otra vez.

Al atardecer me separé levemente del grupo familiar y me quedé un rato asomado al asombroso promontorio que da sobre el vacío en el centro de Ronda y a cuyos pies se extiende el valle cerrado por la serranía.
El poeta no tardó en acercarse y me preguntó si me gustaba aquella vista tan imponente. Le dije, con mis palabras de adolescente, que mi mirada se sentía exclusivamente atraída hacia aquella pavorosa caída de cien metros, hacia el soberbio precipicio.
Entonces el hombre, imprimiéndole a su voz una súbita grandeza, me susurró estas palabras al oído, como quien transmite un secreto heredado de generación en generación y afortunadamente preservado:
- Las obras de arte, escasas, dan contenido intelectual al vacío.
Su frase no la he olvidado. Sonó como una prolongación de su discurso vagamente trasnochado, pero me abrío los ojos y siempre he pensado que me salvó la vida.
Exploradores del abismo [Enrique Vila-Matas]
Thursday, August 13, 2009
Danubio
Wednesday, August 12, 2009
Tuesday, August 11, 2009
... ... ... expectación ... ... ...
Llegar a la oficina y encontrarlo todo a oscuras y en silencio es una sensación extraña. Pongo la radio para oir al menos algo y la verdad es que apesta. Giro el dial de un lado para otro pero sólo encuentro mierda, mañana me traeré algún CD.
No acabo de planificar el viaje a NY (Ahora ando por la sección ''Restaurantes y compras''), cuando me surge la posibilidad de una particular versión low-cost del Viaje Vertical vilamatiano, siempre en sentido ascendente, eso sí. Veremos a la vuelta.
Ayer pasé por La Central en busca de un libro de fotografía que luego no me convenció pero como no podía irme de vacío al final cayó uno de Perec que por cierto tiene mucho que ver con mis tareas cotidianas por extraño que pueda parecer. Lo guardo para la vuelta, ahora tengo un montón de cosas por delante...
Hoy tenemos Macarrones boloñesa o Cogollos de atún de primero y Codillos con verduritas o Trucha a la Plancha de segundo... El comedor es lo mejor del curro con diferencia. Menos mal que no lo han cerrado y los 30-40 que quedamos en el edificio no tenemos que rebuscar un bar infecto por el barrio.
... Y hablando de comida resulta que en NY coincidiremos con algo así como una 'Semana Gastronómica' en la que por 35$ puedes cenar un menú que normalmente pasaría de los 80-100$: La cuestión va a ser decidirse:




Barbounia (20th)

Jean Georges (Varios)

nota:
Viendo el relumbrón de los garitos neoyorquinos, me acuerdo de una anécdota mítica en la que una niña que celebraba su comunión en un chino, -manda huevos- subió al segundo piso donde cenaban unos amigos y al ver el indescriptible cuadro con fuente luminosa incorporada que había en la pared soltó un ¡Queeeé luuujo! de tono irreproducible por este medio...
Al final quedó como esas chorradas que compartes con los amigos de siempre, y me parece que será una coña tambien compartida en nuestro viaje. Coña que fuera de contexto puede resultar muy peligrosa para tu 'reputación'.
Aunque los conceptos de 'lujo' y 'reputación' son también muy relativos.
¿Para qué contaré yo estas chorradas en el blog?
El aburrimiento es muy peligroso... y encima creo que me estoy aburguesando...
... al final la niña del chino tendrá razón y todo.
Sunday, August 9, 2009
Zonas Altas
Lo único 'interesante' es la reflexión indirecta que plantea sobre la educación y el acceso a la cultura de las llamadas 'clases bajas' -el personaje de Sandrinne era una jóven asistenta analfabeta-.
Sunday, August 2, 2009
Playa gris
Recuerdo incluso bañarme con la lluvia y regresar a casa corriendo para tomar algo caliente y seguir mirando como la tormenta golpeaba la tejavana bajo la que guardabamos las bicicletas.
El gris y la lluvia siempre han tenido muy mala prensa.
... Sólo 2 semanitas...











