La mayoría de la gente permanece en silencio, y sólo unos pocos pasan a la acción
Por las mañanas voy a trabajar en bici, apenas 10 minutos, y justo al salir de casa he de cruzar un pequeño parque que rodea el centro de la ciudad. La verdad es que me pone de muy buen humor empezar el día con la bici cruzando un pequeño bosque, pero claro, supongo que cuando llueva a cántaros y acabe calado no me resultará tan idílico.
Hay sitios muy chulos por aquí, un día tengo que hacer fotos.