
Cierro una semana en la que política y corrupción han desbordado los telediarios y se han colado en otros ámbitos. El hastío es doble aunque queda el consuelo de volver a esos pequeños lugares, a esas pequeñas regiones inferiores Walserianas donde logro no sólo respirar sino muchas otras cosas.
Pongo aquí un punto y muy aparte.
Y vuelvo a la lectura, a emborracharme, a la música, a los amigos, al sol de este otoño ya más frío, a las risas...
¿Regiones inferiores? Llámenlo como quieran.
Buen fin de semana.
0 comments
Post a Comment