El otro día pasé por Estudio, que viene a ser una de las principales librerías santanderinas. El escaparate se dividía entre los best-sellers de turno y el innumerable listado de libros regionales sobre los más variados temas: Cocina regional, El traje pasiego, Historia de Cantabria o Bolos: El deporte cántabro... un panorama apasionante.
Es un fenómeno 'curioso' éste del microlocalismo. No tengo cifras pero seguramente se dediquen más fondos públicos a la promoción del traje regional o del sobao pasiego que a otras muchas iniciativas culturales.
A raíz de esto recordé una entrevista a Alejándro Gándara y otra a Claudio Magris...

Desde un punto de vista narrativo, ¿cuál es su vinculación actual con Santander? ¿Es pura sentimentalidad o existe otra cosa?
(...)
Mi relación con la ciudad depende de qué relación estemos hablando porque aquí hay varias ciudades.
Hay una en concreto, que creo no he hablado nunca y es la política, los poderes fácticos con los que no he tenido ningún trato, y el poco que he tenido ha sido bastante desalentador por ambas partes, me imagino.
Después hay otra ciudad que es la más cultural, la que está más cerca de un cierto cosmopolitismo, con la que me llevo bien. Por ejemplo, me llevo bien con los medios de comunicación en general; me resulta sencillo.
Y después hay otras ciudades por ahí de la que no quiero hablar porque tiende a ser bastante decepcionante.
Hoy he llegado a la presentación de mi última novela y en Estudio ni siquiera tenían en el escaparate la novela. Son estas pequeñas cosas desagradables. Mientras los periódicos han estado atentos a lo que ocurría, porque en realidad escritores santanderinos conocidos a nivel nacional somos tres, Jesús Pardo, Álvaro Pombo y yo. No es una ciudad muy acogedora. Hubo experiencias en el pasado que hicimos aquí como la escuela joven de escritura con la Fundación Botín, que fue una cosa muy importante, pero de pronto esas iniciativas caen en el olvido, ya no se renuevan pese a que fue importantísimo para la ciudad y para los jóvenes. De hecho, ahora en Madrid tengo a mucha gente de los que estuvieron aquí, trabajando en editoriales y en periódicos. A veces es simplemente dejadez. No sé si es porque no me sienten de aquí, porque yo no vivo aquí.
Cómo definiría esta situación, ¿Una especie de desarraigo cultural, o simplemente está en la identidad de Santander?
Será que están pensando en otras cosas. Como yo no hablo de cuévanos ni de peñas arriba ni de cosas así, pues a lo mejor parece que no soy santanderino. Pero es impresionante, porque en ese mismo ejemplo de la librería Estudio, muestran en el escaparate todo tipo de libros de Cantabria, pero del escritor de Santander que viene aquí a presentar su obra, resulta que eso no lo enseñan.
Lo digo en alto porque es una reflexión que voy a tener que hacer en el futuro si sigo con una vinculación con esta ciudad.
Alejandro Gándara - Entrevista en 'La Revista' Caja Cantabria Marzo 2009
Es un fenómeno 'curioso' éste del microlocalismo. No tengo cifras pero seguramente se dediquen más fondos públicos a la promoción del traje regional o del sobao pasiego que a otras muchas iniciativas culturales.
A raíz de esto recordé una entrevista a Alejándro Gándara y otra a Claudio Magris...

Desde un punto de vista narrativo, ¿cuál es su vinculación actual con Santander? ¿Es pura sentimentalidad o existe otra cosa?
(...)
Mi relación con la ciudad depende de qué relación estemos hablando porque aquí hay varias ciudades.
Hay una en concreto, que creo no he hablado nunca y es la política, los poderes fácticos con los que no he tenido ningún trato, y el poco que he tenido ha sido bastante desalentador por ambas partes, me imagino.
Después hay otra ciudad que es la más cultural, la que está más cerca de un cierto cosmopolitismo, con la que me llevo bien. Por ejemplo, me llevo bien con los medios de comunicación en general; me resulta sencillo.
Y después hay otras ciudades por ahí de la que no quiero hablar porque tiende a ser bastante decepcionante.
Hoy he llegado a la presentación de mi última novela y en Estudio ni siquiera tenían en el escaparate la novela. Son estas pequeñas cosas desagradables. Mientras los periódicos han estado atentos a lo que ocurría, porque en realidad escritores santanderinos conocidos a nivel nacional somos tres, Jesús Pardo, Álvaro Pombo y yo. No es una ciudad muy acogedora. Hubo experiencias en el pasado que hicimos aquí como la escuela joven de escritura con la Fundación Botín, que fue una cosa muy importante, pero de pronto esas iniciativas caen en el olvido, ya no se renuevan pese a que fue importantísimo para la ciudad y para los jóvenes. De hecho, ahora en Madrid tengo a mucha gente de los que estuvieron aquí, trabajando en editoriales y en periódicos. A veces es simplemente dejadez. No sé si es porque no me sienten de aquí, porque yo no vivo aquí.
Cómo definiría esta situación, ¿Una especie de desarraigo cultural, o simplemente está en la identidad de Santander?
Será que están pensando en otras cosas. Como yo no hablo de cuévanos ni de peñas arriba ni de cosas así, pues a lo mejor parece que no soy santanderino. Pero es impresionante, porque en ese mismo ejemplo de la librería Estudio, muestran en el escaparate todo tipo de libros de Cantabria, pero del escritor de Santander que viene aquí a presentar su obra, resulta que eso no lo enseñan.
Lo digo en alto porque es una reflexión que voy a tener que hacer en el futuro si sigo con una vinculación con esta ciudad.
Alejandro Gándara - Entrevista en 'La Revista' Caja Cantabria Marzo 2009
Vaya, yo lo que quería colgar hoy aquí era esta canción... ahora ya no pega mucho, o quizás si...
(Paréntesis dedicado a F. - Arronti Cantabria! Carril-bici ya!)
jajajaja

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