
''El viaje siempre recomienza, siempre ha de volver a empezar, como la existencia, y cada una de sus anotaciones es un prólogo; si el recorrido del mundo se transfiere a la escritura, éste se prolonga en el traslado de la realidad al papel. Tomar apuntes, retocarlos, borrarlos parcialmente, reescribirlos, desplazarlos, variar su disposición. Montaje de las palabras y las imágenes, captadas desde la ventanilla del tren o cruzando una calle y doblando la esquina.
Sólo con la muerte, recuerda Karl Rahner, gran teólogo del camino, cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte, como bien sabían Baudelaire o Gadda, pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere de la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.''
Claudio Magris - El viajar infinito (Prefacio)
Sólo con la muerte, recuerda Karl Rahner, gran teólogo del camino, cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte, como bien sabían Baudelaire o Gadda, pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere de la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.''
Claudio Magris - El viajar infinito (Prefacio)
''Las personas que viajan solas tienen un sexto sentido, una especie de facilidad o capacidad de percepción muy superior a la de las que viajan acompañadas y todo el rato están hablando como cotorras y no se fijan en nada.''
Enrique Vila-Matas - El viaje vertical
A pesar de la opinión Vila-Matiana, no me siento aún muy cómodo en el viaje solitario. Desde luego coincido en esa incrementada capacidad de percepción, pero no suelo llevar muy bien estar demasiado tiempo conmigo mismo. De momento prefiero viajar acompañado (según de quien) aunque perderme premeditadamente sea siempre un pequeño detalle imprescindible.
Quizás la causa de todo sea que no siempre me llevo bien con los silencios a pesar de que sean frecuentemente la única respuesta posible.
Quizás la causa de todo sea que no siempre me llevo bien con los silencios a pesar de que sean frecuentemente la única respuesta posible.
(...)
''El que viaja en compañía tiende a comentar con los otros todo lo que ve y a encontrarlo todo muy extraño. Y no percibe —sólo si viaja solo se da cuenta de ello— que en realidad el extraño siempre es él''.
Enrique Vila-Matas - El viaje vertical
Enrique Vila-Matas - El viaje vertical
''En el viaje, desconocidos entre gente desconocida, aprendemos en sentido fuerte a no ser Nadie, comprendemos concretamente que no somos Nadie. Y precisamente, en un lugar querido que se ha trocado casi físicamente en una parte o una prolongación de la propia persona, esto permite decir, haciéndole eco a don Quijote: aquí yo sé quién soy.''
Claudio Magris - El viajar infinito (Prefacio)
Claudio Magris - El viajar infinito (Prefacio)
Saber quién uno es no siempre es tan fácil, debiera ocurrir cuando se vuelve a un lugar que, como dice Magris, se ha convertido ya en una prolongación de la propia persona. Lo complicado resulta cuando esos lugares se han difuminado, y uno se siente extranjero en todas partes. Una sensación que tiene también mucho de agradable, frecuentemente una elección vital, si bien a veces parezca ir caminando por un alambre sin tener muy claro si una red nos espera si caemos.
Me ronda por la cabeza un viaje literario y probablemente solitario. Tendrá que esperar. Candidatos son Austria y otros lugares de la 'MittleEuropa', o tal vez Trieste y un posterior salto balcánico...
Veremos...
nota2: Las prisas no son buenas...
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