Viajo en tren, en uno de esos asientos situados unos frente a otros.
La chica de enfrente está muy seria , casi diría que cabreada y tiene un aire "porque yo lo valgo" que me echa para atrás.
A los 10 minutos empieza a mover las piernas, rozando las mías.
Al principio noto que al sentir el contacto con mis rodillas se retrae pero debe estar tan incomoda que tras 10 minutos deja de oponer resistencia al contacto conmigo.
Yo que soy muy práctico y estructurado estoy por proponerla que estire sus piernas por los lados para que yo haga lo propio por el medio, (o viceversa) pero a pesar de que nuestras piernas hayan cogido cierta confianza, ella sigue resultandome bastante altiva..
Obviamente no digo nada, pero como me aburro mucho pienso en escribirlo en el blog.
Esta ultima frase ha costado bastante escribirla, el traquetreo del tren va in crescendo...
Bon cap de setmana.
0 comments
Post a Comment